Café verde, matcha, guaraná y té verde: cuatro cafeínas distintas
Todas aportan cafeína, pero no son equivalentes. Y si tomas dos productos a la vez, conviene que sepas sumar.
Tienda Natural 33
Hay cuatro fuentes de cafeína natural muy comunes en la herbolaria: café verde, matcha, guaraná y té verde. Termo Café lleva café orgánico; ByPass Select incluye café verde.
Conviene entender las diferencias, sobre todo porque es fácil acumular sin darse cuenta.
Café verde
Es el grano de café sin tostar. El tostado es lo que produce el aroma, el color oscuro y buena parte del sabor que asociamos al café — y también degrada algunos compuestos presentes en el grano crudo, entre ellos los ácidos clorogénicos.
El café verde conserva más de esos compuestos y contiene cafeína, aunque en menor proporción que un café tostado preparado. Su sabor en crudo es herbáceo y astringente, nada parecido al café, razón por la que casi siempre se usa en cápsula o en extracto.
Matcha
El matcha es té verde, pero preparado de una forma que lo cambia todo: las plantas se cubren con malla durante las tres o cuatro semanas previas a la cosecha, se les priva parcialmente de luz solar, y la hoja resultante se muele en piedra hasta polvo fino.
La diferencia clave con el té verde en infusión es que con matcha te bebes la hoja entera en suspensión, no un agua que pasó por ella. Por eso su aporte de cafeína por gramo es notablemente mayor.
Contiene además L-teanina, un aminoácido característico del té que forma parte de por qué la gente describe su efecto como distinto al del café. Es una diferencia de composición, bien documentada.
Guaraná
El guaraná (Paullinia cupana) es una liana amazónica cuyo fruto rojo se abre y deja ver una semilla negra rodeada de pulpa blanca — el parecido con un ojo es notable, y está en el origen de varias leyendas sátere-mawé sobre su origen.
Su semilla es una de las fuentes vegetales más concentradas de cafeína que se conocen: puede contener entre dos y cuatro veces más que un grano de café, por peso. Los sátere-mawé lo han usado durante siglos en forma de bastón rallado sobre agua.
Es el ingrediente donde más fácil resulta pasarse, precisamente por lo concentrado.
Té verde
Camellia sinensis, la misma planta del té negro, el oolong y el blanco. La diferencia entre ellos no es la especie sino el grado de oxidación de la hoja tras la cosecha: el verde se estabiliza pronto con calor, el negro se deja oxidar por completo, el oolong queda a medio camino.
En infusión aporta menos cafeína que el matcha, por lo dicho antes: tomas el agua, no la hoja.
El punto práctico: saber sumar
Aquí está lo que de verdad importa de este artículo. Si en un mismo día tomas un café de la mañana, un producto con café verde y otro con guaraná, estás sumando cuatro fuentes de cafeína, y probablemente sin haberlo pensado.
Las referencias internacionales de consumo para adultos sanos rondan los 400 mg diarios, y bastante menos en el embarazo. Es fácil acercarse a esa cifra combinando productos.
- Revisa si más de un producto de tu rutina aporta cafeína. Es más común de lo que parece.
- Evita las fuentes con cafeína después de media tarde: su vida media en el organismo es de varias horas.
- Si notas palpitaciones, nerviosismo o dificultad para dormir, reduce antes de añadir cualquier otra cosa.
- En embarazo, lactancia o si llevas algún tratamiento médico, consúltalo con tu médico. Aquí no hay matices: es una conversación que corresponde tener.
La cafeína natural y la cafeína sintética son la misma molécula. «Natural» describe el origen, no la intensidad ni la seguridad.
Este contenido es informativo y no constituye consejo médico. Los productos Apple BeneFit que distribuimos son complementos herbolarios, no medicamentos: no diagnostican, previenen ni curan enfermedades, y los resultados varían de persona a persona. Consulta a un profesional de la salud antes de consumir cualquier complemento.
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